Rosario Porto intenta quitarse la vida en la cárcel de A Lama con el cordón de una sudadera

La madre de Asunta está condenada a 18 años de prisión por el asesinato de su hija
Imagen de archivo de Rosario Porto. | EFE

 

Rosario Porto que, fue condenada a 18 años de cárcel tras acabar con la vida de su hija Asunta, ha intentado suicidarse en la prisión de A Lama. La mujer intentó llevar a cabo su plan en las duchas de la cárcel con un cordón que había extraído de la parte superior de una sudadera de chándal que llevaba puesta.

Cabe señalar que es la tercera persona que trata de quitarse la vida durante las últimas semanas, pero por suerte, todos estos intentos han sido sofocados por parte de los funcionarios que han llegado a tiempo para actuar.

Todo empezó cuando la madre de Asunta Yong Fang, su hija adoptiva a la que asesinó, fue avisada por el personal de la prisión de que se tenía que duchar, puesto que llevaba varios días sin hacerlo.

Un hecho realmente extraño en ella, ya que desde que entró en la cárcel siempre había destacado por mantener su higiene personal de la mejor forma posible. Tras la advertencia de los funcionarios, la mujer se dirigió a la ducha y empezó a gritar, llamando a la interna que tiene asignada.

Esta interna, es la persona que se encarga de que Asunta no se haga daño ni intente quitarse la vida. Nada más escuchar los fuertes gritos del lugar, los funcionarios corrieron hacía la ducha. Allí, vieron a Rosario casi colgada, con el cordón de su sudadera atado al cuello. Los funcionarios la trasladaron a la enfermería y la atendieron.

Tanto el padre como la madre de Asunta fueron condenados por el asesinato de la niña. | EFE

 

No es la primera vez que Rosario intenta hacerse daño

Tras constatar que la madre de Asunta había intentado quitarse la vida, la propia cárcel ha activado el protocolo antisuicidios y ha cambiado a la interina que se encargaba de vigilarla para evitar que se autolesione.

Cabe señalar que no es la primera vez que Rosario intenta hacerse daño dentro de una prisión, puesto que en Teixeiro ingirió una gran cantidad de fármacos para que no la trasladaran a la prisión de Pontevedra.

La falta de funcionarios, uno de los graves problemas

Varias personas consultadas del centro penitenciario pontevedrés vinculan este último suceso a la falta de empleados públicos. Este hecho provoca que el control de la población reclusa se vea completamente resentido.

De hecho, incrementar plantillas de prisiones como la de A Lama, ya de por sí, además de envejecida, es una de las reclamaciones de la plataforma sindical que ha convocado estos días una huelga que está teniendo un seguimiento realmente elevado.

"Se registran 2 terremotos en Andalucía" "Detenido por acuchillar a un joven en un bar del País Vasco"