«Lo asesinaremos, descuartizaremos y haremos desaparecer los restos»

Óscar del Pino | ABC

 

La familia de José Luis Vázquez Escarpa siempre recordará aquel fatídico 7 de mayo de 2014. Ese fue el día en el que una banda de ultras secuestró y asesinó al empresario de metales en Illescas, Toledo. Eso sí, lo mataron después de cobrar los 80.000 euros que pagó su padre para rescatarlo. Aún no se ha encontrado el cuerpo pero, según informa ‘ABC’, los investigadores no creen que esto vaya a suceder.


Su determinación se basa en unas conversaciones entre Óscar del Pino y Mario Belvis, el jefe del grupo y uno de sus aliados, en la que le cuenta todo el proceso a seguir mientras otros miembros de la banda cobran el dinero: «lo asesinaremos, descuartizaremos y haremos desaparecer los restos disolviéndolos con ácido sulfúrico en una bañera o enterrándolos con sosa cáustica». El medio determina, además, que en grabaciones de otras charlas se perfecciona la técnica de actuación para futuras actuaciones.

 

Y es que el secuestro de Vázquez fue muy planificado. Lo citaron ‘por trabajo’ en el polígono San Gil de Illescas. No sabía que su muerte estaba sentenciada. Allí fue donde lo golpearon para meterlo en una furgoneta. Tras ello, pudo realizar algunas llamadas con el fin de conseguir el dinero y, con el objetivo cumplido, lo mataron. Hay cuatro personas en prisión por el caso: Óscar, Mario y también Alberto del Val y Óscar López.




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